domingo, 21 de marzo de 2010

Rescate de dos náufragos octogenarios perdidos 14 horas en el mar Tras hundirse su velero a 26 millas frete a la costa de Altea


Un pescador de Oliva que navegaba con su hijo en la embarcacion "Siroco", rescató poco antes de las once de la mañana de ayer a dos ciudadanos alemanes, un hombre y una mujer, que permanecieron 14 horas en una balsa de salvamento tras hundirse el velero en el que viajaban.
El naufragio tuvo lugar la noche anterior a 26 millas de la costa de Altea. Por causas que se desconocen, el velero, que hacía la travesía de Cartagena a Ibiza, se hundió rápidamente, pero los dos tripulantes, de unos ochenta años de edad, pudieron ponerse a salvo en una balsa de emergencia desde la que telefonearon a un familiar en Cartagena, que, a su vez, alertó al servicio de emergencia. El velero se fue a pique cuando el mar se encontraba en buenas condiciones y con viento flojo.
Pese a que Salvamento Marítimo movilizó un avión, un helicóptero y tres Embarcaciones entre ellas la L.S.Tabarca que, durante toda la noche y la mañana del viernes, trataron de localizar la balsa en la que iban los dos náufragos, no fue hasta poco antes de las once de la mañana que el pesquero "Siroco" contactó con ellos. El viento del sureste les había empujado hacia Oliva.
Pascual Pous explicó ayer a este periódico que prácticamente no pudo comunicarse con los náufragos porque sólo hablaban alemán, aunque inmediatamente apreció que su estado de salud era bueno, que su ropa estaba seca y que su vida no corría peligro. Tras avisar a la Guardia Civil, y ya con los náufragos a bordo, se dirigió al Club Náutico de Oliva, que dista unas diez millas. "Ni siquiera sé ni de dónde son ni cómo se llaman", indicó Pous.
Un equipo de atención de la Cruz Roja, alertado de la llegada de la embarcacion con los náufragos, esperó en las inmediaciones del puerto olivense, pero los ciudadanos alemanes se limitaron a señalar que estaban bien, que no precisaban ningún tipo de asistencia médica y que sólo querían regresar con sus familiares.
Dos horas después de su llegada a Oliva, y tras comer en el restaurante del Náutico, se marcharon en un vehículo que había llegado para recogerles, seguramente en dirección a Cartagena. "Han pasado casi desapercibidos y sólo tenían el aspecto de estar algo cansados", señaló una de las personas que les atendió mientras esperaban tranquilamente la llegada del coche que les recogió.

Naufragios en la misma zona

La costa valenciana que discurre entre Gandia y Benidorm ha registrado en los últimos años otros naufragios de embarcaciones de recreo. En agosto de 2006 un ciudadano francés permaneció ocho horas a la deriva y llegó sano y salvo a Gandia tras hundirse el catamarán en el que viajaba. En septiembre pasado, una ciudadana ucraniana también sobrevivió al vuelco de su catamarán en aguas de Dénia. Llegó exhausta a la playa de l'Almadrava tras permanecer 15 horas a flote.
Más lejos en el tiempo, en diciembre del año 2000, el pesquero "Isla de Cabrera", con base en Calp, se hundió rápidamente frente a la costa de Xàbia. Un pescador desapareció y otros tres fueron rescatados con vida.